viernes, 5 de octubre de 2012

Tuerquita y Nowar.


Érase una vez una enternecedora pareja formada por Tuerquita, una tierna tuerca de plata, y Nowar, un redondo pendiente rojo y blanco que no le temía a nada.
Un día, Tuerquita y Nowar descansaban en el escritorio de su encantadora dueña Mir que en aquel momento se había cabreado con el mundo. En un impulso, la enfadada Mir golpeó su escritorio haciendo que la joven pareja se tambaleasen y se separasen. Tuerquita se agarró al cable de la tele, pero Nowar no tuvo esa suerte y cayó al suelo, desapareciendo ante los ojos de su tuerca y su dueña.
Durante los siguientes días Tuerquita buscó desesperadamente por todos los lados posibles: el suelo, el escritorio, la caja de los pendientes…pero su pareja no daba señales de vida. Mir, al ver tan triste a su tuerca, probó a juntarla con distintos pendientes, pero no era lo mismo. Tuerquita sabía que no iba a encajar con ningún otro pendiente como lo hacía con Nowar.
Pasaron los días y Tuerquita seguía buscando a su redondo Nowar, recordaba todos los momentos que habían vivido juntos, cuando los crearon en China, su empaquetamiento y llegada a España, su estancia en el Bazar, cuando Mir los compró y se los puso por primera vez, el momento en el que Eleblan reabrió el agujero de la oreja de Mir con Nowar…
Fue entonces cuando, sin querer, se cayó de la oreja de Mir y se golpeó contra el suelo.
Al despertarse no veía nada, sólo oscuridad, sólo escuchaba voces. “¡Se ha despertado!” “¡Está viva!” Pero fue una voz la que le hizo llorar de la emoción:
-Tuerquita, ¿reconoces mi voz?¿Cómo te encuentras?¿Qué te ha pasado?
-¿Nowar eres tú?
-Sí soy yo- se notaba un tono de alivio y alegría en la voz del redondo pendiente.
-Oh Nowar,  ¡te he echado tanto de menos! ¿Quienes son todos estos?
-Estos son objetos que Mir perdió estos días, están Rojita (la pulsera) y Bic, su boli azul.
-¿Y cómo vamos a volver?
Justo cuando Tuerquita termina la frase todos notan como unos pelos suaves y otros más ásperos los arrastran hacia una especie de luz que hay en el fondo. Es entonces cuando descubren dónde estaban, al caerse se habían golpeado y habían terminado debajo de la cama. Los pelos, que resultaron ser la escoba, se quedaron quietos y Mir reconoció a cada uno de los objetos que había perdido. Metió a Bic al estuche, a Rojita la colocó en la estantería y a Tuerquita y Nowar los guardó con sus gemelos en la caja de los pendientes.
Desde ese momento Tuerquita y Nowar decidieron huir y esconderse en algún lugar de casa de Mir, de forma que ella ya no sabe donde están.

Moraleja:  nunca te des por vencido cuando sueñes con algo.

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