viernes, 30 de noviembre de 2012

Insinúan los susurros.

Cada foto tiene una historia, un recuerdo. Nos hacemos cientos de fotos a lo largo de nuestra vida: fotos familiares, con los amigos, para posterizar un viaje, fotos que queremos enseñar, otras que simplemente no deberían verse...
Todas esas fotos quedan almacenadas en galerías o álbumes, las guardamos para poder verlas siempre que queramos, para asegurarnos de que no vamos a olvidar ese recuerdo o simplemente para recordar que al final del todo somos personas.

Esta foto tiene una historia, una historia que nos lleva a otro mundo, a otra época. Nos lleva a un instante de la vida de Ramme, una nostálgica anciana que se encuentra junto a su alegre nieta Izzy, una jovencita  que no se cansa de soñar.

-Oye abuela, ¿y esta señora que aparece en esta foto quién es?
-Jajaja, jovencita, esta "señora" era tu tío Julio. Estábamos celebrando que por fin había conseguido entrar en la carrera de Transportador.
-¿Y por qué llevaba falda?
-En ese momento tu tío estaba demasiado alegre. Todos lo estábamos. ¡Había conseguido lo que quería!
-Aaa, creo que lo entiendo. ¿Y ésta foto de la derecha, qué es?
-Esa es una foto que simplemente no debería verse jajaja.

La risa de la anciana Ramme inundaba de un tono nostálgico aquella velada en la que, con su querida nieta en su regazo, contemplaban aquel viejo álbum de fotos. Para Ramme era una forma de recordar las experiencias vividas a lo largo de su historia, para Izzy, tan sólo significaba una forma más de aprender sobre el mundo que le rodea.

-¿Y ésta foto?¿Quién es esta chica?¿Y el bebé de sus brazos?

El rostro de Ramme cambió en un instante, se tornó en una expresión triste pero cariñosa.

-El bebé eres tú Izzy y, la chica del cabello rubio - una lágrima resbala por la arrugada mejilla de la anciana - era tu madre.
-Guau, ¿y qué es eso sobre lo que estamos montadas?
-Cariño, eso es una laga historia.
-Da igual, ya he comido y mi padre no viene hasta la hora de cenar, ¡cuéntamela!

Ramme se acomoda en su sillón y tapa con la gruesa manta a Izzy hasta su fina cintura.

-Bien, si es lo que quieres, todo ocurrió hace muchos años. Parmunt gobernaba sobre nuestro mundo, era un buen rey, mantenía felices tanto tanto a personas como a animales.
-¿Eso de la foto es una animal?¡No he visto ninguno así nunca!¡Es precioso!
-Paciencia pequeña, déjame que te explique. Lo que ves en la foto es un dragón, una criatura mítica que por aquel entonces era amigo de los humanos. Tus padres y tu abuelo amaban estos animales, eran sus amigos. Sin embargo ese mismo año Parmunt le regaló una de estas afables criaturas a su hijo, con tan mala suerte que, al romper el huevo, ésta hirió a su hijo de gravedad. El amado soberano hizo llamar a todos los médicos del reino sin hallar ninguna cura para las heridas del pequeño, cambiando así su ánimo para siempre. Enfadado con los dragones, el rey inició un proceso de extinción de las bellas criaturas sin saber que sólo ellas podían curar las heridas de su hijo. Llegó a ofrecer unos cuarenta y ocho mil tacos por cada cabeza de dragón que le entregaran, ¿sabes cuánto es ese dinero? ¡Ese es el dinero que un campesino gana en toda su vida!
-¿Por eso huisteis del reino?
-Es más complicado cielo. Al comenzar todos esos asesinatos de dragones se inició una guerra entre los amantes de las criaturas y los que sólo deseaban su muerte. Tú pequeña, acababas de nacer por ese entonces y no queríamos que tus primeras experiencias fueran de muerte y destrucción, así que, como la mayoría de jinetes, decidimos huir de Trousland y alojarnos en esta pequeña aldea del bosque.
-¿Y ya terminó la guerra?¿Siguen existiendo dragones?
-La guerra terminó oficialmente hace tres años. Pero en Trousland puede olerse el rencor hacia la gente como tus padres y tu abuelo. Las ciudades acabaron destruidas, continuaron originándose pequeñas rebeliones, excursiones para acabar con los jinetes.
-¿Fue en una de esas excursiones en las que murió mi madre?
-No pequeña. -la voz de Ramme comenzó a temblar, se podía notar el dolor que sentía en cada sílaba que pronunciaba- Tu madre era una buena persona, sin duda alguna has sacado su personalidad, aventurera, cariñosa, alegre. Al ver los destrozos de la guerra tu madre decidió volver a Trousland, concertó una cita con el rey y trató de explicarle como sanar a su hijo: <<Basta con una lágrima sincera de dragón, una lágrima que sólo derramará ante la persona a la que haya causado daños>>. En cuanto escuchó la palabra dragón Parmunt ordenó su encarcelamiento. Cuando nos enteramos acudimos a liberarla pero no sobrevivió a la huida, tan sólo trató de salvarnos a nosotros, no a ella.
-¿Por eso nos escondemos en ésta aldea?
-Sí, cariño. -Los ojos de Ramme comenzaron a bañarse en lágrimas, lágrimas de dolor y tristeza que demostraban que la nostálgica anciana no había olvidado ni un segundo de lo sucedido, como tener una secuencia de fotografías grabada en una parte del cerebro que, quieras o no, no lograrás olvidar nunca.
-Y, esos dragones, ¿queda alguno vivo?
-Cuenta la leyenda que sólo dos dragones lograron sobrevivir a lo acontecido, e insinúan los susurros que ha eclosionado el primer huevo de dragón, y que todavía quedan otros tres por eclosionar.
-¿Te imaginas poder volver a montar sobre uno abuela? Tiene que ser impresionante.
-Convertirse en un jinete no es tan fácil como piensas, pequeña. Cada dragón sólo elige a un jinete a lo largo de su existencia, un sólo acompañante que escoge en su etapa de juventud y con el que desarrolla una intensa relación.
-Guau, ¿a mamá y papá los eligió su dragón?
-Sí, pequeña, y también a tu abuelo. Pero para que una persona llegue a ser elegida debe tener un buen corazón, sólo aquellos que tengan buenas intenciones llegarán a ser jinetes.
-Yo seré una jinete de dragón, ya verás abuela.
-Siempre has sido muy soñadora pequeña, -una tierna carcajada escapa del rostro de la anciana, suena el timbre y se oye a Deco, el padre de Izzy, que llama con entusiasmo- pero ya es hora de ir a merendar, tu padre ha llegado antes de lo previsto.

Ramme esboza una sincera sonrisa, cierra el álbum de fotos y acompaña con su padre a la jóven Izzy, que rápidamente le cuenta toda la historia que le ha enseñado su abuela.

-Parece que vamos a tener otra jinete en la familia -Deco sonríe con melancolía e incredulidad a la anciana.
-Eso parece. -responde Ramme- Igualita a su madre.

 Esta foto nos lleva a un instante de la vida de Ramme,
una nostálgica anciana 
que se encuentra junto a su alegre nieta Izzy.

-¿Y ésta foto?¿Quién es esta chica?¿Y el bebé de sus brazos?

viernes, 23 de noviembre de 2012

National Geography: tribu familiar.

¿Sabéis qué día es hoy?¿No? Ya os lo digo yo, hoy es el día, hoy ya toca: hoy tenemos comida familiar.
¿Sabéis de lo que hablo verdad? Hablo de esas reuniones familiares en las que la familia lejana decide quedar una preciosa tarde para tomar un café y ponerse al día de sus vidas.
Al principio suele haber mucha alegría, jolgorio, ilusión por volver a verse, con los típicos comentarios acerca de la salud de cada uno y del trabajo, cabe destacar que en muchas familias hay una especie de concurso por el premio "Enfermo de la familia".
A continuación se inicia un ritual en el que los padres, orgullosos de sus descendientes, comienzan una leve discusión acerca de las cualidades de cada hijo con frases como: "Mira lo que hace mi hijo", "Pues mi chic@ una vez hizo...", "Ven aquí *nombredelhij@*, enséñale lo que has aprendido en el cole".
Al mismo tiempo que ocurre todo esto se dan otras conversaciones paralelas en las que se suele discutir rigurosamente acerca de fútbol, de ocio, de política o temas menos relevantes e irracionales. El número de conversaciones paralelas es directamente proporcional al numero de familiares que se reúnan e inversamente proporcional a la importancia del asunto discutido.
Es entonces cuando el macho/hembra alfa decide levantar la voz al grito de "Brindemos" y alguien responde "¿Por qué?". Ahí es cuando varias opciones navegan por tu mente: por nosotros, por la salud, por el dinero, por el amor...pero se te ocurre la gran idea de agruparlas todas en una: "Por nosotros, para que nos vaya bien en la salud, en el amor y para que nos toque la lotería" y acto seguido todos alzan sus copas y beben.
En caso de que la familia en cuestión esté celebrando un cumpleaños es estrictamente necesario que un miembro del clan incite a hablar al cumpleañero seguido por el resto de la tribu, que al ritmo de sus palmas y ya con el champán llegando a la sangre, comienzan un poema de difícil comprensión estudiado por los lingüistas a lo largo de toda la historia: "Que hable, que hable, que hable." Dicho poema será repetido hasta que el cumpleañero se decida a intentar mencionar cualquier palabra o frase con cierta cohesión y coherencia, ante lo cual la tribu familiar reaccionará con un estrepitoso aplauso.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Carta de un recién nacido.

Querido mundo:
Quería decirte que ahora que voy a estar viviendo contigo quería que me explicaras un par de dudas que tengo.

  1. ¿Porqué le das tanta importancia al orgullo? Entiendo que es importante tener un orgullo propio; el problema es que muchas veces antepones ese orgullo a lo que de verdad te importa perdiendo amistades, momentos que podrían ser felices, impidiéndote disfrutar al máximo. Es cierto que hay circunstancias y circunstancias y no te estoy pidiendo que dejes de tenerlo, que lo elimines, lo que te pido es que antes de hacer algo por orgullo te preguntes: ¿de verdad merece la pena?
  2. ¿Porqué esa ambición de consumo? Es decir, por qué siempre quieres tener más y más cosas si con lo que tienes te basta (esto no se aplica a todos los casos lógicamente). Muchas veces sufres demasiado por conseguir cosas que no tienes, las necesites o no, sin darte cuenta de lo que has conseguido y del provecho que puedes sacar de ellas.
  3. ¿Porqué te preocupas tanto de lo que hace o piensa el resto? Explícame por qué muchas personas no hacen lo que les gustaría porque está mal visto, por miedo a lo que digan de ellas, preocupándose también demasiado por su imagen.
  4. Por último: ¿Por qué no tratas de disfrutar del momento que estés viviendo? Cuándo eres pequeño quieres ser mayor, cuando eres mayor quieres volver a ser pequeño, y asi con otros muchos ejemplos.
Tengo otras muchas dudas, pero supongo que las iré descubriendo. Te repito que no te pido cambios, te pido que te preguntes por qué haces esas cosas. 
Atentamente,
Un recién nacido.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Carpe diem.

¿Sabéis eso que dicen de que hay que disfrutar la vida al máximo? Pues cada día me doy cuenta de cuánta razón se puede almacenar en una simple frase como esa. Da igual la edad que tengas: aprovecha el momento, haz lo que siempre has querido hacer, da igual si lo haces mal ya que muchas veces es mejor que no hacerlo. Siempre me han dicho que no deje para mañana lo que no pueda hacer hoy por muy tarde que sea ese "hoy", porque puede que ese "mañana" nunca llegue. Y es que no nos damos cuenta de que esto es una lucha, es una lucha a larga entrega en la que al final sólo los que han sabido vivir el momento ganan. Podemos esperar sentados a que llegue el día siguiente, pero deberíamos recordar que cuando llegue ese día  no podremos regresar al anterior, y muchos se lamentarán de que no querían estar sentados si no que lo querían era correr y ya no pueden.
Es cierto que en esa lucha muchas veces nos caeremos, y la mayoría de esas caídas nos dañarán demasiado, tanto como para no poder levantarnos. Son esas caídas las que nos debilitan, pero a la vez son esas caídas las que nos hacen más fuertes cuando aprendemos a levantarnos, ya sea solos o con ayuda. Aunque cueste días, meses, años, levantarse y nos dejemos toda nuestra fuerza en ello, aunque creamos que ya no nos quedan refuerzos para continuar en esa lucha, hay que buscar esa mínima fuerza que te queda y hacerla crecer.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Jorge Bucay. ¿Cómo crecer?


Bueno aquí ose dejo otra historieta de Jorge Bucay. Espero que os guste :)

"Un rey fue hasta su jardín y descubrió  que sus árboles, arbustos y flores se 
estaban muriendo. 
El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. 
Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la 
Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. 
La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble. Entonces 
encontró una planta, una Fresa, floreciendo y más fresca que nunca. 
El rey preguntó: 
¿Cómo es que creces saludable en medio de este jardín mustio y sombrío? 
No lo sé. Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, querías 
fresas. Si hubieras querido un Roble o una Rosa, los habrías plantado. En aquel 
momento me dije: "Intentaré ser Fresa de la mejor manera que pueda". 
Ahora es tu turno. Estás aquí para contribuir con tu fragancia. Simplemente 
mírate a ti mismo. 
No hay posibilidad de que seas otra persona. 
Podes disfrutarlo y florecer regado con tu propio amor por vos, o puedes 
marchitarte en tu propia condena... "