viernes, 28 de diciembre de 2012

Películas distintas.

Hola tarambanos! Antes de nada: felices futuras fiestas! :)
¿Qué tal os han ido esas apasionantes cenas familiares? Y la pregunta que much@s temen: ¿cuánto ha subido el marcador de la báscula?

Bueno, fiestas aparte, venía para hablaros del precioso mundo de las películas fumaderas. Estas películas son aquellas en las que lo primero que piensas nada más verlas es: ¿qué cojones se fumaron a la hora de escribirla y de grabarla?
Esas son las películas buenas, las que te hacen pensar y ver que no todas las películas se tienen que basar en los tópicos hollywoodenses que a todos nos gusta ver. Son las películas que nos ayudan a descansar de esos tópicos de vez en cuando.

Hay muchos tipos de películas fumaderas, son todo un mundo por explorar. Dentro de ese mundo te puedes encontrar de todo, repito, DE TODO. Un requisito fundamental para ser una película fumadera es que al acabar de verla te preguntes "¿Qué cojones es esto?", aunque seguramente añadirás un "Extraña, pero me gusta."
Por eso mismo que puedes encontrar de todo es por lo que no me canso de buscarlas. No son un género cómo tal, así que, lo que para alguien puede ser un ejemplo de película fumadera, para otros puede ser una película normal y corriente.

Aunque yo no he visto todas las que me gustaría, creo que he encontrado la película que va en cabeza en el premio a Película Fumadera por Excelencia: "Sucker Punch"

Para que os hagáis una idea: lobotomías, luchas, muertos con vapor dentro que les "revive", dragones, samurais gigantes...todo lo extraño que os podáis imaginar está en esta película que incluye acción, aventura, fantasía y que seguro que os da que pensar, por eso me encanta.

Aquí os dejo el tráiler para vuestro difrute:


viernes, 21 de diciembre de 2012

Una de lectura.

¿Por qué? ¿Por qué ese afán de mandarnos leer libros que no nos gustan? No puedes mandar leer a alguien,  lanzarle un libro a la cara y decirle "¡Lee inculto!" ESO ES MAL.
A la gente hay que enseñarle a leer por gusto, porque, por gustos muy raros que tengan va a haber siempre un libro para cada persona. Pero el gusto por la lectura no hay que fomentarlo a partir de los 15-16 años, NO. Hay que fomentarlo desde bien pequeñitos.Y son los padres los que pueden hacer eso leyendo un buen cuento a los peques.

No digo que haya que vivir entre libros, sólo digo que no hace ningún mal engancharte a un libro que te lleva a vivir otra vida, te evade un rato de tus problemas. Da igual que sea por libro corriente o por ebook, aunque yo soy mayor partidaria de los libros de papel de toda la vida (si son reciclados mejor), la cuestión es que os recomiendo que busquéis por internet, librerías, familiares, amigos... encontrad un libro que os guste y sumergeros en sus páginas! :) Os lo dice una persona que se enamoró de los libros de pequeña, rompió con ellos y hace unos años se reenganchó *-* 

Y recordad, hay libros para todos los gustos :)

viernes, 7 de diciembre de 2012

Otro punto de vista.

¿Quién no ha visto ninguna película a lo largo de su vida? Nadie. 
¿Por qué?
Por la misma razón por la que todo el mundo debería haber leído algún libro durante su existencia.

Pero, ¿por qué nos gustan tanto? En mi opinión, tanto el cine como la lectura nos evaden de nuestros problemas, nos cuentan la historia de otros personajes en la que no somos nosotros los que tenemos que decidir. Esto nos permite encarnarnos en el chico malo de la peli o soñar con que el guapetón protagonista del libro se enamore de nosotros.
Es decir, los personajes de libros y películas ya tienen un destino marcado que no va a cambiar independientemente de nuestra opinión, no tenemos que elegir, tan sólo podemos sumergirnos en la historia y disfrutar con las sorpresas que ésta pueda darnos.
Así, pantalla y papel se convierten  en los objetos que nos transportan a los sentimientos de la joven Alice sobreviviendo al virus T de la corporación Umbrella (Resident Evil), o al amor, intrigas y traiciones que transcurren a lo largo del siglo XX narradas en El tango de la Guardia Vieja de Arturo Pérez-Reverte.

Por otro lado, la gente dice que la magia no existe. ¿Sabéis?, yo creo que sí. Cuando nos introducimos tanto en una historia que podemos sentir el dolor de Howarts con la muerte de Dumbledore, al reirnos de que los McAllister se hayan olvidado a su hijo solo en casa, cuando sentimos la frustración de que Jack podría haber subido a la tabla en vez de morir en Titanic, cuando se nos encoge el corazón tras la muerte de Guido, en todos esos momentos  hay un toque de magia tanto en libros como en películas.

Por no mencionar todas esas frases o palabras que se nos quedan grabadas en la cabeza, o a caso vais a negarme que nunca habéis dicho ''¡Corre, Forrest corre!'' ''Yo soy tu padre'' ''¡Buenos días princesa!'' ''Que la fuerza esté contigo'' ''¡¡¡¡Esto  es Esparta!!!!'' ''Que parezca un accidente'' ''¡Hasta el infinito y más allá!'' ''Siempre nos quedará París'' ''¡¡¡¡Libertad!!!!'' ''Teléeeeefono... mi caaaasa'' y me podría pegar así años.
También es cierto que el cine cuenta con un poderoso instrumento: la banda sonora. Todos hemos cantado alguna vez cualquier canción de banda sonora, bien sea Hakuna Matata bien sea la de Indiana Jones, sea cual sea nuestra edad. ¿Está lloviendo? Fíjate bien, hay un 90% de probabilidades de que alguien salte a una farola y grite ''I'm siiiiiiiiiinging in the raiiiiin!! Just siiiiiinging in the rainn!!'' ¿Estás entrenando o ves a alguien hacerlo? Seguro que asoma a tu cabeza la Bso de Rocky Balboa. ¿Tienes algo que quieres enseñar a los demás? Levántalo y canta tu propia versión de la entradilla de El Rey León, ¡Aaaaaaaa chigüeñaaaa!

En definitiva, si alguna vez os aburrís o creeis que vais a morir de estrés os recomiendo que os acomodéis en el sofá con un buen taco de palomitas al lado y cojáis un buen libro o una buena película que os ayude a escapar de la realidad por unos momentos.
























viernes, 30 de noviembre de 2012

Insinúan los susurros.

Cada foto tiene una historia, un recuerdo. Nos hacemos cientos de fotos a lo largo de nuestra vida: fotos familiares, con los amigos, para posterizar un viaje, fotos que queremos enseñar, otras que simplemente no deberían verse...
Todas esas fotos quedan almacenadas en galerías o álbumes, las guardamos para poder verlas siempre que queramos, para asegurarnos de que no vamos a olvidar ese recuerdo o simplemente para recordar que al final del todo somos personas.

Esta foto tiene una historia, una historia que nos lleva a otro mundo, a otra época. Nos lleva a un instante de la vida de Ramme, una nostálgica anciana que se encuentra junto a su alegre nieta Izzy, una jovencita  que no se cansa de soñar.

-Oye abuela, ¿y esta señora que aparece en esta foto quién es?
-Jajaja, jovencita, esta "señora" era tu tío Julio. Estábamos celebrando que por fin había conseguido entrar en la carrera de Transportador.
-¿Y por qué llevaba falda?
-En ese momento tu tío estaba demasiado alegre. Todos lo estábamos. ¡Había conseguido lo que quería!
-Aaa, creo que lo entiendo. ¿Y ésta foto de la derecha, qué es?
-Esa es una foto que simplemente no debería verse jajaja.

La risa de la anciana Ramme inundaba de un tono nostálgico aquella velada en la que, con su querida nieta en su regazo, contemplaban aquel viejo álbum de fotos. Para Ramme era una forma de recordar las experiencias vividas a lo largo de su historia, para Izzy, tan sólo significaba una forma más de aprender sobre el mundo que le rodea.

-¿Y ésta foto?¿Quién es esta chica?¿Y el bebé de sus brazos?

El rostro de Ramme cambió en un instante, se tornó en una expresión triste pero cariñosa.

-El bebé eres tú Izzy y, la chica del cabello rubio - una lágrima resbala por la arrugada mejilla de la anciana - era tu madre.
-Guau, ¿y qué es eso sobre lo que estamos montadas?
-Cariño, eso es una laga historia.
-Da igual, ya he comido y mi padre no viene hasta la hora de cenar, ¡cuéntamela!

Ramme se acomoda en su sillón y tapa con la gruesa manta a Izzy hasta su fina cintura.

-Bien, si es lo que quieres, todo ocurrió hace muchos años. Parmunt gobernaba sobre nuestro mundo, era un buen rey, mantenía felices tanto tanto a personas como a animales.
-¿Eso de la foto es una animal?¡No he visto ninguno así nunca!¡Es precioso!
-Paciencia pequeña, déjame que te explique. Lo que ves en la foto es un dragón, una criatura mítica que por aquel entonces era amigo de los humanos. Tus padres y tu abuelo amaban estos animales, eran sus amigos. Sin embargo ese mismo año Parmunt le regaló una de estas afables criaturas a su hijo, con tan mala suerte que, al romper el huevo, ésta hirió a su hijo de gravedad. El amado soberano hizo llamar a todos los médicos del reino sin hallar ninguna cura para las heridas del pequeño, cambiando así su ánimo para siempre. Enfadado con los dragones, el rey inició un proceso de extinción de las bellas criaturas sin saber que sólo ellas podían curar las heridas de su hijo. Llegó a ofrecer unos cuarenta y ocho mil tacos por cada cabeza de dragón que le entregaran, ¿sabes cuánto es ese dinero? ¡Ese es el dinero que un campesino gana en toda su vida!
-¿Por eso huisteis del reino?
-Es más complicado cielo. Al comenzar todos esos asesinatos de dragones se inició una guerra entre los amantes de las criaturas y los que sólo deseaban su muerte. Tú pequeña, acababas de nacer por ese entonces y no queríamos que tus primeras experiencias fueran de muerte y destrucción, así que, como la mayoría de jinetes, decidimos huir de Trousland y alojarnos en esta pequeña aldea del bosque.
-¿Y ya terminó la guerra?¿Siguen existiendo dragones?
-La guerra terminó oficialmente hace tres años. Pero en Trousland puede olerse el rencor hacia la gente como tus padres y tu abuelo. Las ciudades acabaron destruidas, continuaron originándose pequeñas rebeliones, excursiones para acabar con los jinetes.
-¿Fue en una de esas excursiones en las que murió mi madre?
-No pequeña. -la voz de Ramme comenzó a temblar, se podía notar el dolor que sentía en cada sílaba que pronunciaba- Tu madre era una buena persona, sin duda alguna has sacado su personalidad, aventurera, cariñosa, alegre. Al ver los destrozos de la guerra tu madre decidió volver a Trousland, concertó una cita con el rey y trató de explicarle como sanar a su hijo: <<Basta con una lágrima sincera de dragón, una lágrima que sólo derramará ante la persona a la que haya causado daños>>. En cuanto escuchó la palabra dragón Parmunt ordenó su encarcelamiento. Cuando nos enteramos acudimos a liberarla pero no sobrevivió a la huida, tan sólo trató de salvarnos a nosotros, no a ella.
-¿Por eso nos escondemos en ésta aldea?
-Sí, cariño. -Los ojos de Ramme comenzaron a bañarse en lágrimas, lágrimas de dolor y tristeza que demostraban que la nostálgica anciana no había olvidado ni un segundo de lo sucedido, como tener una secuencia de fotografías grabada en una parte del cerebro que, quieras o no, no lograrás olvidar nunca.
-Y, esos dragones, ¿queda alguno vivo?
-Cuenta la leyenda que sólo dos dragones lograron sobrevivir a lo acontecido, e insinúan los susurros que ha eclosionado el primer huevo de dragón, y que todavía quedan otros tres por eclosionar.
-¿Te imaginas poder volver a montar sobre uno abuela? Tiene que ser impresionante.
-Convertirse en un jinete no es tan fácil como piensas, pequeña. Cada dragón sólo elige a un jinete a lo largo de su existencia, un sólo acompañante que escoge en su etapa de juventud y con el que desarrolla una intensa relación.
-Guau, ¿a mamá y papá los eligió su dragón?
-Sí, pequeña, y también a tu abuelo. Pero para que una persona llegue a ser elegida debe tener un buen corazón, sólo aquellos que tengan buenas intenciones llegarán a ser jinetes.
-Yo seré una jinete de dragón, ya verás abuela.
-Siempre has sido muy soñadora pequeña, -una tierna carcajada escapa del rostro de la anciana, suena el timbre y se oye a Deco, el padre de Izzy, que llama con entusiasmo- pero ya es hora de ir a merendar, tu padre ha llegado antes de lo previsto.

Ramme esboza una sincera sonrisa, cierra el álbum de fotos y acompaña con su padre a la jóven Izzy, que rápidamente le cuenta toda la historia que le ha enseñado su abuela.

-Parece que vamos a tener otra jinete en la familia -Deco sonríe con melancolía e incredulidad a la anciana.
-Eso parece. -responde Ramme- Igualita a su madre.

 Esta foto nos lleva a un instante de la vida de Ramme,
una nostálgica anciana 
que se encuentra junto a su alegre nieta Izzy.

-¿Y ésta foto?¿Quién es esta chica?¿Y el bebé de sus brazos?

viernes, 23 de noviembre de 2012

National Geography: tribu familiar.

¿Sabéis qué día es hoy?¿No? Ya os lo digo yo, hoy es el día, hoy ya toca: hoy tenemos comida familiar.
¿Sabéis de lo que hablo verdad? Hablo de esas reuniones familiares en las que la familia lejana decide quedar una preciosa tarde para tomar un café y ponerse al día de sus vidas.
Al principio suele haber mucha alegría, jolgorio, ilusión por volver a verse, con los típicos comentarios acerca de la salud de cada uno y del trabajo, cabe destacar que en muchas familias hay una especie de concurso por el premio "Enfermo de la familia".
A continuación se inicia un ritual en el que los padres, orgullosos de sus descendientes, comienzan una leve discusión acerca de las cualidades de cada hijo con frases como: "Mira lo que hace mi hijo", "Pues mi chic@ una vez hizo...", "Ven aquí *nombredelhij@*, enséñale lo que has aprendido en el cole".
Al mismo tiempo que ocurre todo esto se dan otras conversaciones paralelas en las que se suele discutir rigurosamente acerca de fútbol, de ocio, de política o temas menos relevantes e irracionales. El número de conversaciones paralelas es directamente proporcional al numero de familiares que se reúnan e inversamente proporcional a la importancia del asunto discutido.
Es entonces cuando el macho/hembra alfa decide levantar la voz al grito de "Brindemos" y alguien responde "¿Por qué?". Ahí es cuando varias opciones navegan por tu mente: por nosotros, por la salud, por el dinero, por el amor...pero se te ocurre la gran idea de agruparlas todas en una: "Por nosotros, para que nos vaya bien en la salud, en el amor y para que nos toque la lotería" y acto seguido todos alzan sus copas y beben.
En caso de que la familia en cuestión esté celebrando un cumpleaños es estrictamente necesario que un miembro del clan incite a hablar al cumpleañero seguido por el resto de la tribu, que al ritmo de sus palmas y ya con el champán llegando a la sangre, comienzan un poema de difícil comprensión estudiado por los lingüistas a lo largo de toda la historia: "Que hable, que hable, que hable." Dicho poema será repetido hasta que el cumpleañero se decida a intentar mencionar cualquier palabra o frase con cierta cohesión y coherencia, ante lo cual la tribu familiar reaccionará con un estrepitoso aplauso.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Carta de un recién nacido.

Querido mundo:
Quería decirte que ahora que voy a estar viviendo contigo quería que me explicaras un par de dudas que tengo.

  1. ¿Porqué le das tanta importancia al orgullo? Entiendo que es importante tener un orgullo propio; el problema es que muchas veces antepones ese orgullo a lo que de verdad te importa perdiendo amistades, momentos que podrían ser felices, impidiéndote disfrutar al máximo. Es cierto que hay circunstancias y circunstancias y no te estoy pidiendo que dejes de tenerlo, que lo elimines, lo que te pido es que antes de hacer algo por orgullo te preguntes: ¿de verdad merece la pena?
  2. ¿Porqué esa ambición de consumo? Es decir, por qué siempre quieres tener más y más cosas si con lo que tienes te basta (esto no se aplica a todos los casos lógicamente). Muchas veces sufres demasiado por conseguir cosas que no tienes, las necesites o no, sin darte cuenta de lo que has conseguido y del provecho que puedes sacar de ellas.
  3. ¿Porqué te preocupas tanto de lo que hace o piensa el resto? Explícame por qué muchas personas no hacen lo que les gustaría porque está mal visto, por miedo a lo que digan de ellas, preocupándose también demasiado por su imagen.
  4. Por último: ¿Por qué no tratas de disfrutar del momento que estés viviendo? Cuándo eres pequeño quieres ser mayor, cuando eres mayor quieres volver a ser pequeño, y asi con otros muchos ejemplos.
Tengo otras muchas dudas, pero supongo que las iré descubriendo. Te repito que no te pido cambios, te pido que te preguntes por qué haces esas cosas. 
Atentamente,
Un recién nacido.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Carpe diem.

¿Sabéis eso que dicen de que hay que disfrutar la vida al máximo? Pues cada día me doy cuenta de cuánta razón se puede almacenar en una simple frase como esa. Da igual la edad que tengas: aprovecha el momento, haz lo que siempre has querido hacer, da igual si lo haces mal ya que muchas veces es mejor que no hacerlo. Siempre me han dicho que no deje para mañana lo que no pueda hacer hoy por muy tarde que sea ese "hoy", porque puede que ese "mañana" nunca llegue. Y es que no nos damos cuenta de que esto es una lucha, es una lucha a larga entrega en la que al final sólo los que han sabido vivir el momento ganan. Podemos esperar sentados a que llegue el día siguiente, pero deberíamos recordar que cuando llegue ese día  no podremos regresar al anterior, y muchos se lamentarán de que no querían estar sentados si no que lo querían era correr y ya no pueden.
Es cierto que en esa lucha muchas veces nos caeremos, y la mayoría de esas caídas nos dañarán demasiado, tanto como para no poder levantarnos. Son esas caídas las que nos debilitan, pero a la vez son esas caídas las que nos hacen más fuertes cuando aprendemos a levantarnos, ya sea solos o con ayuda. Aunque cueste días, meses, años, levantarse y nos dejemos toda nuestra fuerza en ello, aunque creamos que ya no nos quedan refuerzos para continuar en esa lucha, hay que buscar esa mínima fuerza que te queda y hacerla crecer.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Jorge Bucay. ¿Cómo crecer?


Bueno aquí ose dejo otra historieta de Jorge Bucay. Espero que os guste :)

"Un rey fue hasta su jardín y descubrió  que sus árboles, arbustos y flores se 
estaban muriendo. 
El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. 
Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la 
Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. 
La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble. Entonces 
encontró una planta, una Fresa, floreciendo y más fresca que nunca. 
El rey preguntó: 
¿Cómo es que creces saludable en medio de este jardín mustio y sombrío? 
No lo sé. Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, querías 
fresas. Si hubieras querido un Roble o una Rosa, los habrías plantado. En aquel 
momento me dije: "Intentaré ser Fresa de la mejor manera que pueda". 
Ahora es tu turno. Estás aquí para contribuir con tu fragancia. Simplemente 
mírate a ti mismo. 
No hay posibilidad de que seas otra persona. 
Podes disfrutarlo y florecer regado con tu propio amor por vos, o puedes 
marchitarte en tu propia condena... "

viernes, 26 de octubre de 2012

Una noche cualquiera.


Me encuentro tumbado en mi hamaca, como en cada uno de los segundos que tengo en mi memoria, observando las estrellas que hacen brillar a la luna en la oscuridad de la noche, al mismo tiempo que escucho a los búhos susurrarles para que les oigan.
Recorro mi alrededor con la mirada, apreciando primero una pequeña cabaña de madera a mi derecha, en cuyo interior nunca he estado. La luz tenue que emana de la chimenea a través de la ventana deja asomar el reflejo de los muebles color caoba, que indican que seguramente es mi hogar, un hogar acogedor del cual no tengo recuerdos.
Continuo recorriendo el resto del paisaje con mis ojos, aunque tengo la sensación de que es algo más profundo, cómo si mis ojos tratasen de descubrirme algo.
Detrás de la cabaña comienza un espeso bosque que alcanza hasta donde me llega la vista, de derecha a izquierda, separado de mí únicamente por un lago de aguas cristalinas cuyo límite sitúo justo a los pies de mi hamaca.
Y es entonces cuando lo veo, encuentro lo que estaba buscando. Surge del fondo del lago, a la orilla del bosque, trotando por encima del agua. ¿Acaso me he vuelto loco? Es un elegante corcel del color del atardecer, un tono rojizo que, a juego con sus ojos negros como el carbón, terminan enamorándome. El bello animal se acerca galopando, con su mirada clavada en la mía. Justo en el momento en que salta hacia mí, cuando está en pleno vuelo, es cuando me desengaño y caigo en la cuenta de que para él soy una amenaza, soy algo que no debería estar aquí.
Pero justo entonces, en ese momento de tensión, la bella criatura comienza a desvanecerse. Poco a poco se evapora su cabeza, su crin, sus musculosas articulaciones. Todo esto desaparece para dar lugar a un espacio vacío, blanco, que se va extendiendo devorando el lago, el bosque y, por último, la cabaña.
Así es como me doy cuenta de que no soy lo que pensaba que era, me doy cuenta de lo que de verdad estaba buscando, quería tener un recuerdo, el sentimiento de pertenecer a algún lugar, comprendiendo que no soy más que otro muñeco dibujado a merced del lápiz y goma de mi creador. Y vosotros, ¿qué sois?

viernes, 19 de octubre de 2012

"El Buscador", de Jorge Bucay

Recordando una hermosa historia que cuenta Esther Sanz en su libro "El bosque de los corazones dormidos" me he dispuesto a encontrarla. Sin embargo navegando por internet me he enterado de que esa historia es el cuento "El Buscador" de Jorge Bucay pero con el personaje del buscador y el nombre de la ciudad cambiados, así que os dejo el cuento original "El Buscador" de Jorge Bucay:

Ésta es la historia de un hombre al que yo definiría como un buscador. Un buscador es alguien que busca. No necesariamente es alguien que encuentra. Tampoco es alguien que sabe lo que está buscando. Es simplemente alguien para quien su vida es una búsqueda.

Un día, un buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. Él había aprendido a hacer caso riguroso a esas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió.  

Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos, divisó Kammir a lo lejos. Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó la atención. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón  de árboles, pájaros y flores encantadoras. La rodeaba por completo una especie de valla pequeña de madera lustrada… Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar. 

De pronto sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió  ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar.  
El buscador traspasó el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles. Dejó que sus ojos fueran los de un buscador, quizá por eso descubrió, sobre una de las piedras, aquella inscripción: “Abedul Tare, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días”.  
Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa roca no era simplemente una piedra. Era una lápida. Sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar… 

Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado también tenía una inscripción, se acercó a leerla. Decía: “Llamar Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas”.  
El buscador se sintió terriblemente conmocionado. Este hermoso lugar era un cementerio y cada piedra era una lápida. Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto, pero lo que lo colmó de espanto fue comprobar que el que más tiempo había vivido apenas sobrepasaba los 11 años. 

Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar.  
El cuidador del cementerio pasaba por ahí y se acercó. Lo vio llorar en silencio durante un rato y le preguntó si lloraba por algún familiar. 

- No, no es por ningún familiar. – dijo el buscador - ¿Qué pasa con este pueblo?, ¿qué cosa tan terrible hay en esta ciudad?, ¿por qué hay tantos niños muertos enterrados en este lugar?, ¿cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que la ha obligado a construir un cementerio de chicos?.

El anciano sonrió y dijo:  

- Puede usted serenarse, no hay tal maldición. Lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré: cuando un joven cumple 15 años, sus padres le regalan una libreta, como ésta que tengo aquí colgando de mi cuello. Y es tradición entre nosotros que, a partir de ese momento, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella a la izquierda qué fue lo disfrutado; a la derecha, cuánto tiempo duró ese gozo. ¿Conoció a su novia y se enamoró de ella?, ¿cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla: una semana, dos, tres semanas y media...?. Y después, la emoción del primer beso: ¿cuánto duró: el minuto y medio del beso, dos días, una semana?. ¿Y el embarazo o el nacimiento del primer hijo?, ¿y el casamiento de los amigos?, ¿y el viaje más deseado?, ¿y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano?... ¿Cuánto duró el disfrutar de estas situaciones?… ¿horas?, ¿días?…  
Así vamos anotando en la libreta cada momento. Cuando alguien se muere es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado para escribirlo sobre su tumba. Porque ése es para nosotros el único y verdadero tiempo vivido.

viernes, 12 de octubre de 2012

Diario de la Tierra


Hola me llamo Tierra y tengo un problema.
Desde hace algún tiempo habitan en mí unas criaturas que se hacen llamar ‘humanos’. Al principio eran sensatos, amables. En general me cuidaban: labraban mis tierras, cuidaban mis bosques, daban de comer a mis animales, me respetaban en lo que podían. Pero desde hace unos años se han vuelto unos maleducados  y han dejado de cuidarme, son como una plaga de infecciones. No aprecian los árboles que les doy y los talan, les proporciono una barrera de defensa contra la radiación ultravioleta y se empeñan en destruirla. Tan sólo piensan en ellos mismos y en sus problemas sin darse cuenta de que me están maltratando, me están haciendo lo que ellos denominan ‘bullying’.
Yo lo estoy empezando a pasar mal, se me están empezando a derretir los polos y empieza a subir mi temperatura. Espero que no llegue a más pero eso depende de ellos. Es cierto que muchos humanos se preocupan verdaderamente por mí, entre ellos unos que creo que se llaman ‘ecologistas’ o algo así, y otros hacen lo que pueden, pero muchos otros no piensan en mí y parecen no entender que si yo muero ellos mueren conmigo.
Sólo espero que vuelvan a ser como antes y me respeten porque si no lo hacen todos saldremos perdiendo.

viernes, 5 de octubre de 2012

Tuerquita y Nowar.


Érase una vez una enternecedora pareja formada por Tuerquita, una tierna tuerca de plata, y Nowar, un redondo pendiente rojo y blanco que no le temía a nada.
Un día, Tuerquita y Nowar descansaban en el escritorio de su encantadora dueña Mir que en aquel momento se había cabreado con el mundo. En un impulso, la enfadada Mir golpeó su escritorio haciendo que la joven pareja se tambaleasen y se separasen. Tuerquita se agarró al cable de la tele, pero Nowar no tuvo esa suerte y cayó al suelo, desapareciendo ante los ojos de su tuerca y su dueña.
Durante los siguientes días Tuerquita buscó desesperadamente por todos los lados posibles: el suelo, el escritorio, la caja de los pendientes…pero su pareja no daba señales de vida. Mir, al ver tan triste a su tuerca, probó a juntarla con distintos pendientes, pero no era lo mismo. Tuerquita sabía que no iba a encajar con ningún otro pendiente como lo hacía con Nowar.
Pasaron los días y Tuerquita seguía buscando a su redondo Nowar, recordaba todos los momentos que habían vivido juntos, cuando los crearon en China, su empaquetamiento y llegada a España, su estancia en el Bazar, cuando Mir los compró y se los puso por primera vez, el momento en el que Eleblan reabrió el agujero de la oreja de Mir con Nowar…
Fue entonces cuando, sin querer, se cayó de la oreja de Mir y se golpeó contra el suelo.
Al despertarse no veía nada, sólo oscuridad, sólo escuchaba voces. “¡Se ha despertado!” “¡Está viva!” Pero fue una voz la que le hizo llorar de la emoción:
-Tuerquita, ¿reconoces mi voz?¿Cómo te encuentras?¿Qué te ha pasado?
-¿Nowar eres tú?
-Sí soy yo- se notaba un tono de alivio y alegría en la voz del redondo pendiente.
-Oh Nowar,  ¡te he echado tanto de menos! ¿Quienes son todos estos?
-Estos son objetos que Mir perdió estos días, están Rojita (la pulsera) y Bic, su boli azul.
-¿Y cómo vamos a volver?
Justo cuando Tuerquita termina la frase todos notan como unos pelos suaves y otros más ásperos los arrastran hacia una especie de luz que hay en el fondo. Es entonces cuando descubren dónde estaban, al caerse se habían golpeado y habían terminado debajo de la cama. Los pelos, que resultaron ser la escoba, se quedaron quietos y Mir reconoció a cada uno de los objetos que había perdido. Metió a Bic al estuche, a Rojita la colocó en la estantería y a Tuerquita y Nowar los guardó con sus gemelos en la caja de los pendientes.
Desde ese momento Tuerquita y Nowar decidieron huir y esconderse en algún lugar de casa de Mir, de forma que ella ya no sabe donde están.

Moraleja:  nunca te des por vencido cuando sueñes con algo.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Primer contacto

Hola :)
Me llamo Eva y este es el primer blog que hago en toda mi vida, la cual es corta porque sólo tengo 17 años.
Este blog no va a ir de un tema concreto pero en general iré publicando historietas inventadas por mí y en el caso de que publique algo que lo haya encontrado por ahí o cosas por el estilo pondré la fuente de la que lo haya sacado.
Intentaré subir mínimo una entrada por semana pero si puedo subiré más.
En muchas entradas criticaré cosas que incluso yo hago, o daré consejos que yo no cumplo, pero bueno...¿quién no ha hecho eso nunca?
No se que más poner así que...resumiendo: soy otra chica más a la que le han mandado crear un blog y espera que os guste :D